Cómo cuidar una boina: limpieza, secado y conservación

    Boina de lana junto a un cepillo y un paño para su limpieza y cuidado

    Una buena boina puede acompañarte durante muchos años. Sin embargo, como ocurre con cualquier prenda confeccionada con fibras naturales, la forma de limpiarla, secarla y guardarla influye directamente en su aspecto y en su duración.

    La mayoría de las boinas tradicionales que trabajamos en La Favorita están confeccionadas en lana o pura lana virgen, aunque existen también modelos realizados en otros materiales. Además, algunas incorporan badana, forro o tratamientos de impermeabilización que deben tenerse en cuenta antes de limpiar la pieza.

    Por eso, la primera recomendación es sencilla: no todas las boinas deben limpiarse exactamente de la misma manera.

    Antes de utilizar agua, detergentes o cualquier producto de limpieza, comprueba siempre la composición, la etiqueta de cuidado y las características concretas del modelo.

    La lana, además, es una fibra que necesita menos lavados que muchos otros tejidos gracias a su resistencia natural frente a olores y suciedad. En muchos casos, airear y cepillar correctamente la boina será suficiente para mantenerla en buenas condiciones.

    Cómo cuidar una boina en el día a día

    No es necesario esperar a que una boina esté visiblemente sucia para prestarle atención. Unos pequeños cuidados después de usarla pueden evitar que el polvo, el sudor o la humedad se acumulen.

    Déjala airear

    Después de llevarla durante varias horas, especialmente si ha hecho calor o ha estado en contacto con humedad, déjala reposar en un lugar seco y ventilado antes de guardarla.

    Esto resulta especialmente importante en los modelos que incorporan badana o forro.

    Si quieres conocer cómo influye la construcción interior en el ajuste y en la propia boina, puedes consultar nuestra guía sobre boinas con badana y sin badana.

    Elimina el polvo regularmente

    Utiliza un cepillo limpio de cerdas suaves y pásalo con movimientos ligeros por la superficie.

    No hace falta ejercer presión. El objetivo es retirar polvo, pequeñas fibras o suciedad superficial antes de que penetren en el tejido.

    Woolmark recomienda el cepillado periódico de las prendas de lana para retirar partículas superficiales que, con el tiempo, pueden convertirse en manchas más difíciles de eliminar.

    Manipúlala con las manos limpias

    Parece evidente, pero es uno de los cuidados más sencillos.
    La grasa natural de las manos puede acabar acumulándose en las zonas que tocamos constantemente. Intenta manipular la boina con las manos limpias y evita apretarla o estrujarla innecesariamente.

    Cómo limpiar una boina de lana

    La limpieza debe empezar siempre por el método menos agresivo posible.

    Si únicamente hay polvo o pelusas, utiliza el cepillo.

    Si existe una pequeña mancha localizada, es preferible tratar únicamente esa zona antes que mojar toda la boina.

    Para una pequeña mancha

    Utiliza un paño limpio y que no desprenda pelusa.

    Humedece ligeramente el paño con agua templada y, si es necesario, una cantidad muy pequeña de detergente neutro adecuado para lana.

    Trabaja mediante pequeños toques sobre la mancha. No frotes con fuerza.

    Woolmark recomienda precisamente utilizar detergentes suaves y de pH neutro para la lana y evitar lejías, detergentes agresivos y determinados productos enzimáticos.

    Después, retira cualquier resto de producto con otro paño ligeramente humedecido y deja que la zona se seque de forma natural.

    ¿Se puede lavar una boina en la lavadora?

    No debe darse por supuesto.

    Algunas prendas de lana pueden lavarse a máquina cuando su etiqueta lo autoriza expresamente, pero eso no significa que todas las boinas puedan hacerlo. Woolmark recomienda seguir siempre las instrucciones específicas de cuidado de cada prenda antes de utilizar lavadora o lavado manual.

    En una boina pueden intervenir, además de la lana, otros elementos como:

    • badana de cuero o imitación;
    • forro;
    • tratamientos impermeabilizantes;
    • etiquetas o acabados interiores.

    Por eso, si la etiqueta no indica claramente que puede lavarse, no recomendamos introducir una boina en la lavadora. Mejor siempre la limpieza en seco (tintorería).

    Cuando necesita una limpieza profunda, especialmente si tiene badana de piel o presenta una mancha difícil, es preferible recurrir a un profesional.

    Qué hacer si una boina se moja

    Que una boina de lana se moje ligeramente no significa que se haya estropeado.

    De hecho, algunos modelos del catálogo de La Favorita incorporan tratamientos de impermeabilización. Aun así, una boina mojada debe secarse correctamente para conservar su talla y su forma.

    1. Retira el exceso de agua

    Sacude suavemente la boina para eliminar las gotas superficiales.

    No la retuerzas ni la escurras.

    2. Absorbe la humedad

    Utiliza una toalla limpia o un paño absorbente y presiona ligeramente sobre las zonas mojadas.

    No frotes.

    3. Recupera su forma

    Antes de dejarla secar, colócala aproximadamente con su forma habitual.

    La lana húmeda es más susceptible de deformarse, por lo que este paso ayuda a que conserve mejor su aspecto.

    4. Déjala secar a temperatura ambiente

    Déjala sobre una superficie limpia y plana, preferiblemente sobre una toalla seca.

    Woolmark recomienda secar las prendas de lana delicadas en plano y fuera de la luz solar directa.

    5. Nunca utilices una fuente directa de calor

    No coloques la boina sobre:

    • un radiador;
    • una estufa;
    • un secador de pelo;
    • una superficie caliente.

    El calor directo puede provocar contracción de las fibras y alterar la talla o la forma. Los especialistas de Lock & Co. hacen esta misma recomendación específicamente para boinas y sombreros de fieltro de lana.

    Cómo recuperar la forma de una boina

    Una de las ventajas de la boina es precisamente que podemos modificar su caída y distribución sobre la cabeza.

    Si después de guardarla o transportarla aparece alguna pequeña marca, colócala con las manos y redistribuye suavemente el tejido.

    No tires bruscamente de ella.

    En algunos fieltros de lana, una cantidad moderada de vapor puede ayudar a relajar la fibra y facilitar que recupere su forma, pero debe utilizarse con prudencia y sin empapar la pieza. Lock & Co. incluye el vapor entre sus métodos de mantenimiento de boinas y sombreros de fieltro. 

    El volumen final dependerá también del diámetro de la boina. Una boina de vuelo amplio ofrece más tejido para distribuir y colocar que una de vuelo contenido.

    Puedes entender mejor esta diferencia en nuestra guía sobre el vuelo y el diámetro de una boina.

    Cómo guardar una boina correctamente

    El almacenamiento es casi tan importante como la limpieza.

    Antes de guardar una boina durante un periodo prolongado asegúrate siempre de que esté completamente seca y limpia.

    La humedad puede generar olores e incluso favorecer la aparición de moho, mientras que los restos de sudor o suciedad pueden atraer insectos que atacan las fibras naturales. Woolmark recomienda guardar las prendas de lana limpias y protegidas cuando no se van a utilizar durante mucho tiempo.

    Para el uso habitual

    Guárdala:

    • en un lugar seco;
    • protegida del sol directo;
    • sin colocar objetos pesados encima;
    • procurando conservar su forma natural.

    Una caja suficientemente amplia es una muy buena opción si la boina va a permanecer guardada durante bastante tiempo.

    ¿Se puede guardar doblada?

    Muchas boinas son flexibles y pueden doblarse durante el transporte.

    Pero una cosa es plegarla temporalmente y otra dejarla comprimida durante meses.

    Para el almacenamiento prolongado es preferible conservarla extendida y sin peso encima, evitando pliegues que puedan acabar marcándose.

    Cómo cuidar la badana y el interior

    La badana es la banda interior que rodea la abertura de determinados modelos.

    Puede estar confeccionada en cuero, imitación de cuero u otros materiales, y es una de las zonas que más contacto tiene con la piel.

    Por eso conviene dejar que se airee después de usar la boina y evitar empaparla innecesariamente durante la limpieza.

    Si es de cuero, el secado debe realizarse siempre de manera natural, sin radiadores ni secadores.

    En el catálogo de La Favorita existen tanto boinas con badana como modelos sin ella, además de diferentes combinaciones de forro y acabados interiores.

    Errores que pueden estropear una boina

    Hay prácticas que pueden parecer una solución rápida pero acabar deformando la pieza.

    Evita especialmente:

    Lavarla automáticamente sin comprobar la etiqueta.
    No todas las boinas admiten lavado a máquina.

    Utilizar agua muy caliente.
    La temperatura y la agitación pueden favorecer la contracción de la lana.

    Retorcerla para eliminar el agua.
    Puede deformar el tejido y modificar la apertura.

    Frotar una mancha con fuerza.
    Es preferible aplicar pequeños toques y repetir la operación con suavidad.

    Secarla sobre un radiador o con secador.
    El calor directo es una de las formas más fáciles de provocar que el fieltro de lana encoja. Lock & Co. Hatters

    Guardarla todavía húmeda.
    Espera siempre a que esté completamente seca.

    Mantenerla comprimida durante largos periodos.
    Puede generar pliegues y alterar su caída.

    ¿Cada cuánto hay que limpiar una boina?

    No existe una periodicidad fija.

    Una boina utilizada ocasionalmente puede pasar mucho tiempo sin necesitar una limpieza profunda.

    Después de cada uso suele ser suficiente con:

    airearla, comprobar que esté seca y retirar cualquier polvo superficial.

    La lana es naturalmente resistente a los olores y a muchas manchas, por lo que Woolmark recomienda precisamente evitar lavados innecesarios. Woolmark

    La limpieza localizada debe hacerse cuando aparece una mancha.

    Una limpieza profunda solo debería realizarse cuando sea realmente necesaria y siguiendo siempre las indicaciones del fabricante.

    Cuidar una boina ayuda a conservar también su ajuste

    El agua, el calor y un almacenamiento incorrecto pueden modificar la apertura de una boina, especialmente en determinados tipos de lana o cuando interviene una badana.

    Por eso, después de limpiarla o mojarla, no intentes estirarla bruscamente si notas que ha cambiado ligeramente.

    Déjala secar completamente y comprueba después el ajuste.

    Si estás eligiendo una nueva boina y tienes dudas sobre la talla, te recomendamos consultar nuestra guía sobre cómo medir correctamente la cabeza.

    Una buena boina merece buenos cuidados

    Una boina de calidad no necesita tratamientos complicados.

    En la mayoría de los casos, airearla, cepillarla suavemente, evitar el calor y guardarla correctamente será suficiente para conservar durante mucho tiempo su forma y su aspecto.

    Si además conoces su composición, el tipo de badana y su vuelo, será mucho más sencillo darle el cuidado adecuado.

    Si estás pensando en elegir una nueva, puedes consultar nuestra guía Boinas Elósegui: guía para elegir la más adecuada.

    ambién puedes descubrir nuestra selección de boinas vascas, con distintos vuelos, acabados, tallas y construcciones.

    Preguntas frecuentes sobre el cuidado de una boina

    ¿Puedo lavar una boina de lana en la lavadora?

    Solo si la etiqueta o el fabricante indica expresamente que admite lavado a máquina. No debe asumirse que todas las boinas de lana pueden lavarse de esa forma.

    Retira suavemente el exceso de agua, absorbe la humedad con una toalla, recupera su forma y déjala secar de manera natural sobre una superficie plana. No utilices radiadores ni secadores.

    Utiliza un cepillo limpio de cerdas suaves y pásalo delicadamente sobre la superficie.

    Completamente seca, en un lugar fresco y protegido de la luz directa, evitando colocar objetos pesados encima. Para almacenamientos largos, una caja es una buena opción.

    Una pequeña cantidad de vapor puede ayudar en determinados fieltros de lana, pero debe utilizarse con moderación y siempre respetando las indicaciones de cuidado del modelo. No conviene empapar la boina.

    También te puede interesar

    Boinas Elósegui: guía para elegir la más adecuada

    Boinas con badana y sin badana: qué cambia

    Vuelo y diámetro de una boina: qué significan y cómo influyen en el ajuste